Saltar al contenido
Ventas Grandes

Ventajas de la Formación profesional para el sector inmobiliario

8 de enero de 2016

En dos artículos anteriores hemos hablado de las diez ventajas de la Formación profesional (Fpi)  para el agente comercial  (1) y también de las otras diez que tenía para la empresa (2)  en la que trabajaba. Ahora, nos toca hablar de las ventajas para el sector inmobiliario en general.

Parece prudente pensar que, tras la devastación económica que hemos sufrido durante estos nueve años de Crisis, habría que:

a) Evitar los vicios inmobiliarios en los que caímos,

b) seguir haciendo las cosas que bien hacíamos,

y c) apostar  por otras nuevas, pues  la regeneración del  sector así lo exige.

Y entre las “nuevas” herramientas, se encuentra la nueva Formación profesional inmobiliaria (Fpi), cuyos beneficios para el sector inmobiliario vamos a ver ahora.

a) Ventajas para la Sociedad en general
Ventajas, pasra la Sociedad, de la Formación Profesional Inmobiliaria
Ventajas generales para la Sociedad, de la Formación Profesional Inmobiliaria

Ya hemos listado las ventajas principales que existen en ella, tanto para los inmobiliarios de a pie como para las  organizaciones en las que trabajan, así que no las repetiremos aquí. Solo anotaremos que, por serlo para los indicados, también lo son para  la sociedad en la que ellos viven. Y así, anotaremos que las dos primeras ventajas que la Fpi ofrece al Sector Inmobiliario son:

  • Es un sistema que producirá profesionales muy formados. Y un sector con gente preparada y capaz, obtendrá resultados muy diferentes de los que actualmente consigue.
  • Es un sistema que facilita la disponibilidad de empresas en las que el Conocimiento especializado sea uno de sus valores intangibles reconocidos. Un sector con abundantes empresas de Conocimiento es la respuesta competitiva a los desafíos actuales. Y nunca ha de olvidarse que la competitividad de las mismas es consecuencia del nivel de formación y destrezas de sus empleados.

Pero además, otros varios aspectos deben de ser destacados:

  • Prestigio. Si algo le falta al sector… es buena fama. Y una forma de ir recomponiéndola es contar con comerciales y empresas que pongan, realmente, su interés en el beneficio del consumidor. Su comportamiento y atención personal ante el cliente facilitará la percepción amistosa de los clientes potenciales. Y sobre esto se insiste adecuadamente en la FPi.
  • Normalización. En un país cainita como el nuestro, que los contenidos de la formación profesional sean homogéneos en todo el país y que los profesionales formados a través de ese sistema puedan ejercer en cualquier parte de España, es todo un milagro. Aprovechémoslo.
  • El sistema presenta un Telar de Conocimiento inmobiliario excelente. La relación de contenidos que se han dispuesto en la Cualificación, y sobre todo en el Certificado de profesionalidad, constituyen un índice breve de los contenidos extensos con los que deben ampliarse. Hay que suponer que los encargados de elaborar los contenidos no se limiten a “cubrir el expediente” sino que aprovechen la ocasión para dotar de textos excelentes a la Cualificación.
  • El sistema proporciona oportunidades de negocio en torno a la nueva formación Rota la exclusividad de patronal y sindicatos mayoritarios sobre la impartición de formación para el empleo, esas y otras organizaciones dedicadas a la enseñanza profesional en general, entrarán en una lid  competitiva que no puede sino ser buena para el sector. (En un próximo artículo que titularemos: Valor de la Fp para una organización astuta, mostraremos los caminos que podrían emprenderse en este caso.) (2)
  • Formación Dual. El sistema rompe la tradicional, espesa y angustiosa separación entre teoría y práctica. La Fp combina contenidos teóricos con los prácticos, enseñando a “hacer cosas” y “a saber hacer y saber estar”, sin quedarse solamente en el plano puramente teórico del “saber cosas”. Debe recordarse aquí que un cierto número de contenidos formativos de nuestra cualificación inmobiliaria, figuran  en los módulos formativos bajo el título de: Capacidades cuya adquisición debe de ser completada en un entorno real de trabajo.
  • Financiación del Sector: aunque la formación del sector ha sido siempre el patito feo del estanque, las nuevas aguas que nos inundan hacen que la formación pase a ser una tarea estratégica para el sector. Y por tanto, la necesidad de formación y su rentabilidad, tiene que reconsiderarse. Nótese bien que en el sector, la formación está subvencionada de muchas formas ―esto es, que el coste para el mismo de esa educación, la paga otro, el Estado y las Comunidades Autónomas― y que es muy posible que nuevos fondos del Ministerio de Trabajo aparezcan y se dirijan hacia actividades mixtas de formación y empleo.
  • Su función de “rompemitos” tampoco será pequeña y contribuirá a la mejora del sector inmobiliario. A medida que se vaya implantando, el sector irá terminando irremisiblemente con hábitos tales como que “cualquiera, pueda ponerse a trabajar sin tener la cualificación requerida para el puesto, desde el primer momento” o como los de selección de personal: “nadie pregunta ¿y usted qué ha estudiado? refiriéndose a contenidos específicamente inmobiliarios”. El valor de los Certificados de profesionalidad irá en aumento y el sector dejará de ser receptor de personas sin cualificación.

La formación sacará de la ciénaga de la infraformación a muchos desempleados. Los parados podrán ―y en algunos casos de programas duales, con ayuda económica incluso― incrementar significativamente su empleabilidad. Siempre habrá fondos para cambiar el desempleo por empleo cualificado.

b) ¿Llegamos tarde?

Las anteriores son las diez principales razones por las que deseamos un futuro feliz a la Formación profesional inmobiliaria (Fpi).

Pero cuando ya daba esto por terminado, he recordado un comentario de un amable lector que acerca de esta nueva iniciativa de formación, venía a decir que: “Qué pena que  llegue tarde”. Ya he comentado lo del retraso de su publicación en otro lugar. Pero yo no siento pena, es lo que hay, ha llegado cuando ha llegado y, ahora, nosotros los supervivientes de la mayor hecatombe inmobiliaria de la historia (20017/2015), debemos seguir caminando entre los escombros de lo que ha sido nuestro sector, Y no veo mejor bastón que la formación.

c) ¿Y para la Sociedad en general?

Hasta ahora hemos hablado de las ventajas que la Formación profesional inmobiliaria tiene tanto para  el agente comercial inmobiliario, la empresa en la que trabaja y el sector inmobiliario al que pertenece. Ahora, conviene completar esos valores con las Otras ventajas de la Formación profesional inmobiliaria (Fpi) para la Sociedad, en general.

Y así, los beneficios son, además de las indicadas en cada uno de esas tres áreas, los siguientes:

  • Continuidad: Un sistema de formación como el que tratamos, “fomenta la formación a lo largo de la vida”. No se trata de una educación que se obtenga en una etapa de la existencia sino en una formación continua que también se recibe a lo largo de toda la vida laboral. Con ella se pretende una permanente adaptación del individuo a las condiciones cambiantes que el empleo exige progresivamente o a las nuevas de un distinto puesto de trabajo.
  • Igualdad de sexos ante el mercado laboral. En nuestra cultura occidental eso es un dogma que permanece vivo en la enseñanza profesional, de tal forma que “la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres para acceder a una formación que permita todo tipo de opciones profesionales”, es la misma, con independencia del sexo del pretendiente.
  • Movilidad: este tipo de enseñanza facilita “la movilidad nacional (autonómica) e internacional de estudiantes y trabajadores”, al estar sus conceptos y estructuras educativos, apoyados en directivas europeas de formación profesional.
  • Protección contra el paro: la formación profesional es un escudo contra el paro y la crisis. Se constata que en muchas ramas de la Fp, el empleo alcanza cotas muy altas para los cualificados.
  • Realismo, Eficiencia y Eficacia: Este tipo de enseñanza permite alcanzar al estudiante, tanto elevadas dosis de conocimiento teórico (saberes y conocimientos)  como las no menores de realizaciones prácticas (saber hacer y saber estar).
  • Mejora de la calidad en el empleo. Los estudiantes que logran la certificación de sus capacidades son mano de obra altamente cualificada, saben más y, por tanto, lo hacen mejor.
  • Diversidad: Frente a las más favorecidas por el aprecio de la sociedad (Bachillerato/Universidad), la formación profesional ofrece otra vía al trabajo y al conocimiento, diferente. No menor, no mayor, solo distinta.
  • Adaptabilidad a multitud de situaciones, deseos y capacidades de los estudiantes y trabajadores adultos. La Fp, con sus múltiples Familias, Subfamilias y Cualificaciones posibilita una gran variedad de posibilidades de formación, lo que permite a aquellos ajustar sus “necesidades e intereses personales” a alguna de las múltiples especialidades de formación que se recogen en el sistema de Fp.
  • Emprendimiento: Un resultado lateral, aunque no menor, de la formación profesional es el de “afianzar el espíritu emprendedor para el desempeño de actividades e iniciativas empresariales.” Aunque se trata de una formación para aumentar la empleabilidad del estudiante, y por tanto de una formación para el empleado, el conocimiento adquirido le permitirá, cuando esté consolidado por la práctica laboral, emprender nuevos retos basados en los sólidos conocimientos adquiridos y contrastados.
  • Maneras Excelentes: la Fp. Permite adquirir maneras de trabajar de acuerdo con estándares  de normalización, seguridad, salud, orden, trabajo en equipo, etc.,  consideradas como las más adecuadas para la Industria.

Seguramente podríamos añadir alguna más, como es el enorme telar de conocimiento que constituye todo el entramado de la Fp,  que es un valor extraordinario en el tipo de sociedades de conocimiento en las que estamos, pero lo expuesto es ya suficiente y nos permite entender lo valioso de este tipo de formación.

Así que terminamos con esto. ¡Siga con Salud, repase lo que le he contado en estos tres últimas postales, venga con nosotros y entre en el mundo de la Formación profesional inmobiliaria (Fpi)!

Miguel Villarroya Martín, a 11 de enero de 2016 / Madrid. España / Qpi.014 / ventasgrandes.com

Notas:

(1) Véase el concepto Qpi.o12 ¿Y qué hay de lo mío? ¿Cuál es el valor de la Fp)

(2) Sin escribir en estas fechas. En una nota final de una versión anterior de este mismo artículo decía:Así que aquí dejamos el tema del valor de la Fp, aunque me temo   que no pueda resistir una última incursión en la idea de su valor y me ponga contar en otro artículo, el valor económico que todo esto pueda representar para una organización, asociación, colegio o empresa inmobiliaria… astuta. ¡Ya veremos!”  Pues no, aún no lo he hecho y creo que no lo haré, pues no tendría interés general, solo podría interesarle a sus comercializadores.

(3) Una versión anterior de este artículo fue publicado,  en dos partes, en Inmodiario el 19-10-2013  y el 25-10-2013 bajo los títulos de  ¿Cuál es el Valor de la Formación Profesional Inmobiliaria para la Sociedad? Y 10 ventajas de la Formación Profesional Inmobiliaria para la sociedad, respectivamente. Véase en: http://www.inmodiario.com/168/17893/ventajas-formacion-profesional-inmobiliaria-para-sociedad.html  y http://www.inmodiario.com/168/17839/cual-valor-formacion-profesional-inmobiliaria-para-sociedad.html

(4)  La imagen utilizada se ha tomado de Pixabay, donde figura como de Dominio Público, siendo su autor el ruso: Русский (ALL Crear 55). A ambos agradecemos su cortesía al permitir el libre uso de esta excelente imagen.  El texto añadido por mí es una licencia mínima necesaria para adaptar bien la imagen con el contenido de esta postal.